Cada una de nosotras fue escogida entre muchos.
Es Dios quien nos elige y el no se equivoca.
Cristo fue elegido para redimir el mundo, María es la elegida para ser su madre y tú...
tú fuiste la escogida para Schoenstatt, para proyectar la imagen de María al mundo.Nuestro padre dice "Jesús tiene especial interés de grabar en la mente de los suyos: no me habeís elegido vosotros a mí, sino que yo os elegí a ustedes".
Cada una de nosotras es una reina coronada, princesas coronadas en el reino de Cristo, verdaderamente pertenecemos a la nobleza, nobleza que es de espíritu, propia de aquellos que han consagrado sus vidas a una causa que es más grande que los propios proyectos y deseos; han consagrado sus vidas al reino de la Inmaculada.
El llamado es muy grande, es la reina la que llama, es ella la que me llama por mi nombre y me dice: pequeña hija Inmaculada, ¿Cuento contigo para perpetuar mi reino aquí en la tierra?¿Cuento con tu entrega incondicional?¿Estás dispuesta a ser una verdadera princesa, a actuar como ellas?
En el ser pequeños reside toda nuestra grandeza. PJK


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